Los chicos del cementerio · Aiden Thomas
Kakao books · 432 páginas · 2021
17,95€
Con la colaboración de la editorial
Yadriel ha invocado a un espíritu y ahora no puede librarse de él. En el mundo de Yadriel, los nahualos liberan espíritus y las nahualas tienen la capacidad de sanar. Cuando su familia latina se muestra reticente a aceptar su identidad, Yadriel decide demostrarles que es un auténtico nahualo. Con la ayuda de su prima Maritza, realiza su ceremonia de quince años e invoca a su primer espíritu. Pero el espíritu resulta ser Julián Díaz, el chico malo del instituto, y Julián no piensa cruzar tranquilamente al más allá: quiere saber qué ocurrió y atar algunos cabos sueltos antes de marcharse. Yadriel accede a ayudarlo... pero cuanto más tiempo pasa con Julián, menos ganas tiene de que se vaya.
Este libro prometía mucho a pesar de ser de un género que muy pocas veces logra convencerme como es la fantasía. Sin embargo, estábamos aún en el mes temático que hicimos de lecturas LGBT y decidí darle una oportunidad porque la trama me gustaba, pero sobretodo, para ver si conseguía hacerme disfrutar de una temática que ya tenía abandonada prácticamente.
En Los chicos del cementerio conoceremos a Yadriel, un adolescente trans que sueña con demostrar a su familia que es un verdadero brujo. Para ello, y con la ayuda de su prima, decide invocar el espíritu de un familiar. Sin embargo, las cosas se complican y nada sale como lo tenían planeado. Al que acaban convocando es al espíritu de Julián Díaz, un chico que pondrá el mundo de Yadriel patas arriba.
Aunque de primeras parece que nada tienen en común, Yadriel y Julián deberán unirse para lograr sus respectivos objetivos. Aunque estemos en una historia en la que el elemento principal es la fantasía, creo que es muy destacable el hecho de que a la vez podamos cruzarnos con tantas situaciones y tantas realidad que tenemos cercanas a nosotros. La representación del colectivo, la lucha por la aceptación, el descubrimiento de uno mismo y el incansable deseo de ser aprobado por los que nos rodean.
La trama en general es bastante entretenida, pero también es cierto que no es algo que se mantenga desde principio a fin. El ritmo a veces se viene abajo y esto hace que pierdas el hilo pero, siendo sincero, la trama es tan fresca y original que creo que es difícil no terminarlo en un par de días.
Poder conocer a Yadriel ha sido una experiencia enriquecedora. Acompañarlo en su propio descubrimiento y poder ver su fuerza y su valentía hacen que sea imposible no cogerle cariño, aunque yo, sin embargo, me quedo con Julián. Ha sido mi personaje favorito. Su personalidad, su historia y sobre todo aquello que le identifica han hecho que podamos ver su lado más sincero y cercano.
Por otro lado, no me gustaría olvidarme de Maritza, la prima de Yadriel. Creo que es un personaje arrollador y que Aiden Thomas ha logrado un trabajo impresionante con ella. Su imaginación y su enorme talento hacen que sea un personaje brillante pero lo que más me gustó de ella es la lealtad que demuestra a lo largo del libro con las personas que le importan.
Este libro me ha hecho volver a disfrutar de la fantasía, algo que es y será siempre un reto difícil. Todos los valores que encontramos en sus páginas hacen que sea una novela enriquecedora y emocional. Estoy deseando leer más cosas de Thomas.
4/5

